• Endeavour 8.2.10

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    Endeavour

    Ayer, una vez más, asistí gracias a Nasa TV al intento de lanzamiento de la nave Endeavour, pero el tiempo estaba “red” y nubes bajas mandaron sobre el responsable que no tuvo mas remedio que posponer el evento para esta mañana de lunes.
    No sé si hay muchos locos como yo que sean capaces de pasar unas cuantas horas viendo en una pequeña pantalla de player, el ritual del lanzamiento, pero seamos los que seamos, debe de haberlos cuando NASA se molesta en retransmitir esas intimidades en riguroso directo.

    Y dicen que este ha sido el ultimo lanzamiento, que la ISS ya está acabada, que el nuevo módulo y la cúpula panorámica es lo último. Bueno, no lo se, pero mucho me temo que tanto cierre definitivo -sumado al cierre del programa lunar- es mucho cerrar.
    Ese trasto orbitando a 400 km. por encima de nuestras cabezas, no creo que sea como aquel “Mecano” de nuestra infancia, que al atornillar la última tuerca, puedas decir… ya está !!

    Mientras estoy escribiendo esto, tengo la pantallita del player abierta y sigo viendo el desarrollo de la misión. La llaman STS-130 y durante muchas horas al día NASA TV nos seguirá ofreciendo el trabajo del Centro Espacial, el Control de la Misión, el trabajo de los astronautas que conjuntamente con los tripulantes de la estación acoplarán las piezas que antes citaba.
    Sin duda es un auténtico símbolo de información democrática, muy alejada del hermetismo de otros programas espaciales que al menos a mi, me resultan más sospechosos y militarizados.

    El 6 de Octubre de 1957, un niño que tenia algo más de 8 años, compraba el pan, encargo de su madre, en la panaderia del barrio. En el mostrador, siempre había un ejemplar del periódico local y en él, ese niño contempló la foto de una esfera de metal sobre fondo negro, de la cual salían dos antenas. Era el Sputnik que había sido lanzado dos días antes.
    Mas de medio siglo después ese niño, sigue sintiendo la misma excitación ante cualquier lanzamiento y no deja de preguntarse como serán los próximos rituales, ahora que las misiones de las lanzaderas llegan a su fín.

  • Que cosas

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    Hoy hablaba con una excelente amiga, a quien” no tengo el gusto de conocer”, la cual me reprochaba la poca actividad que desarrollaba en este blog.
    No recuerdo bien lo que le dije;  seguramente me deshice en explicaciones variopintas, cuando lo esencial es tan simple como que debía haberle dicho:

    Es que no tengo nada que decirme…

  • Haiti, seis días después

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    Curiosamente, en al anterior post, hacía una reflexión sobre la triste posición de depredador para nuestra -siempre superable- condición humana.
    Hoy podemos ver otro triste ejemplo más. Donde la linde de nuestra evolución marca el punto álgido de nuestra humanidad, es justo en el mismo lugar donde volvemos al abismo. Es como el borde del precipicio. En aquella estrecha y peligrosa zona vive la reacción ante la desgracia. Allí se dan los episodios de generosidad y entrega más admirables y allí mismo un traspié nos arroja al abismo más profundo y oscuro: el pillaje, la desbandada, la indiferencia, el egoismo, la ferocidad;  en suma la cara más oscura de nuestra humanidad.

    Quizás sea también el deleite de los morbosos, pero sin duda alguna, será fuente de reflexión ante la crudeza de las imágenes y quizás también una fuente de inspiración y generosidad.
    Hablo de la magnifica colección de imágenes fotoperiodísticas relacionadas con el terremoto de Haití. Procedentes de diferentes agencias y fuentes gráficas Boston Globe nos las reúne en una magnifica colección de 38 fotos que te invito a visionar, con el deseo de que como a mi, te hagan pensar despacio y reaccionar deprisa.

  • Depredators

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    Como?  No me fastidies hombre.  Mi lindo gatito es incapaz de semejante salvajada…
    Esa condición del reino animal cuesta mucho de asumir. No nos gusta eso de que el pez grande se come al chico. Lo sabemos, pero tratamos de olvidarlo. Preferimos esos otros momentos de ternura de mamá cuidando de su prole.
    Y sin embargo, hay una realidad y nos pondría la piel de gallina (a nos pondría “gallina de piel” según Johan Cruyff ). Pero en realidad lo que ocurre es que un ancestral mecanismo se despierta cuando vemos la agresiva violencia extrema de un depredador. Es miedo; no es una aprensión ligera. No, no… es miedo.
    Pero ver una escena como estas, no justifica una reacción temorosa.

    Fijémonos un poco más en nosotros mismos.
    En medio de la Sabana africana, un super estado de vigilia, temor y precaución dispara nuestra adrenalina y nuestra consciencia se centra totalmente en el peligro.
    Pero ¿que ocurre, cuando sentados cómodamente ante el televisor observamos cosas como la de las fotos?
    Se dispara otro temor ancestral, aquel que nos hace posible reconocer que seguimos siendo depredadores y que nuestros niveles de crueldad y violencia son aún más sofisticados que los de los animales. Y también nos da pavor.

*Irremediablemente al final, lo verás con tus propios ojos.

*Hablar solo, no es de locos. De locos es, no atender a lo que dices cuando hablas solo
Noxeus
Ricard Pardo, fotógrafo.